La idea central de este blog está lejos de ser un complemento histórico academicista, esta publiación busca que a través de este medio se puedan generar observaciones generales que contribuyan al entendimiento de cómo se ha desarrollado en el paso del tiempo el pensamiento geopolítico y geoestrategico en el marco del concepto de Estado y Nación Venezolana tanto en la dinámica espacial interna como en la dimensión espacial y dinámica periférica.
viernes, 29 de junio de 2012
TITAN EN EL ATLANTICO: Mega Eje Geopolítico Atlántico Norte –Sur.
Basta decir que Venezuela es patria grande y riquísima para poder imaginarse la importancia del rol que en la actualidad desempeña no solo como una República soberana e independiente surtidora de petróleo sino como una punta de lanza que rescata, en la misma línea del pensamiento político de Bolívar, la plataforma política originaria que permanentemente ha sido atacada por sus detractores mas férreos y en mayor medida aclamada por quienes en todo momento han sido excluidos de las relaciones de tomas de decisiones, las relaciones de poder.
Hablar del socialismo del siglo XXI, en las actuales coyunturas criticas del capitalismo, en nuestro criterio, no implica el revivir las propuestas de la corrientes socialista o comunista marxista, implica que, manteniendo una relación basal con las ideas filosóficas del porque ver el socialismo como una salida a la crisis mundialmente arrastrada desde hace ya más de dos(2)décadas, se creen nuevas mejores y más eficaces maneras de conducir la vida en el planeta, en primera escala y desde allí en tendencia macro-micro, organizar las acciones que la humanidad ha de desempeñar de cara a la necesidad de proyectar con más éxito la prevalescencia de la especie humana en el planeta; no sólo desde la perspectiva fatalista o miticista mágica-religiosa; sino desde la perspectiva científico-objetiva que blinda la posibilidad de acercarnos a un equilibrio hombre-medio; equilibrio: Humanos-planeta tierra. Seguir en el mismo ciclo, ya vencido, capitalista en cualquiera de sus fases, incluso la de la globalización, es condenar la existencia del hombre evolucionado como especie y del planeta mismo.
Hoy las organizaciones de la dinámica histórica de los últimos tiempos comienzan a sentar giros extremadamente trascendentales, a tal punto que se dan giros geo-espaciales que modifican territorialmente el todo antropológico y modifica incluso el uso y aprovechamiento eficiente de los inmensos recursos contenidos en lo que desde hoy puede ser denominado el nuevo mega eje geopolítico Atlántico Norte –Sur, en donde destacan además de la supremacía territorial, la supremacía mineral, económica, demográfica y sociocultural. La plurinacionalidad boliviana, la federación bien encaminada brasileña y el bolivarianismo venezolano dan a esta redimensionada región geoestratégica y geoeconómica la capacidad de decir que es única en cuanto a la concentración de las riquezas mundiales y en cuanto a la creación de las nuevas ideas del como administrar dichos tesoros.
Hoy, 29 de junio de 2012, Venezuela al ingresar al Mercosur, definitivamente consolidad la supremacía de la región suramericana, y con seguridad tras este histórico suceso se adosaran de manera definitiva las mayor parte de las islas del Caribe con dos misiones: 1) Escapar del neocolonialismo capital salvaje y 2) Ingresas a lo que seguramente sea, en tiempo meso ya determinado, la cuna de las nuevas potencias occidentales del mundo.
lunes, 7 de noviembre de 2011
El Nuevo Sistema-Mundo.
Textual de: Ignacio Ramonet
Fecha: 4 noviembre de 2011
Vínculo: http://www.cubadebate.cu/opinion/2011/11/04/el-nuevo-sistema-mundo-2/
Cuando se acaban de cumplir diez años desde los atentados del 11 de septiembre y tres años desde la quiebra del banco Lehman Brothers ¿cuáles son las características del nuevo “sistema-mundo”? La norma actual son los seísmos. Seísmos climáticos, seísmos financieros y bursátiles, seísmos energéticos y alimentarios, seísmos comunicacionales y tecnológicos, seísmos sociales, seísmos geopolíticos como los que causan las insurrecciones de la “Primavera árabe”…
Hay una falta de visibilidad general. Acontecimientos imprevistos irrumpen con fuerza sin que nadie, o casi nadie, los vea venir. Si gobernar es prever, vivimos una evidente crisis de gobernanza. Los dirigentes actuales no consiguen prever nada. La política se revela impotente. El Estado que protegía a los ciudadanos ha dejado de existir. Hay una crisis de la democracia representativa: “No nos representan”, dicen con razón los “indignados”. La gente constata el derrumbe de la autoridad política y reclama que ésta vuelva a asumir su rol conductor de la sociedad por ser la única que dispone de la legitimidad democrática. Se insiste en la necesidad de que el poder político le ponga coto al poder económico y financiero. Otra constatación: una carencia de liderazgo político a escala internacional. Los líderes actuales no están a la altura de los desafíos.
Los países ricos (América del Norte, Europa y Japón) padecen el mayor terremoto económico-financiero desde la crisis de 1929. Por primera vez, la Unión Europea ve amenazada su cohesión y su existencia. Y el riesgo de una gran recesión económica debilita el liderazgo internacional de Norteamérica, amenazado además por el surgimiento de nuevos polos de poderío (China, la India, Brasil) a escala internacional.
En un discurso reciente, el Presidente de Estados Unidos anunció que daba por terminadas “las guerras del 11 de septiembre”, o sea las de Irak, de Afganistán y contra el “terrorismo internacional” que marcaron militarmente esta década. Barack Obama recordó que “cinco millones de Americanos han vestido el uniforme en el curso de los últimos diez años”. A pesar de lo cual no resulta evidente que Washington haya salido vencedor de esos conflictos. Las “guerras del 11 de septiembre” le costaron al presupuesto estadounidense entre 1 billón (un millón de millones) y 2,5 billones de dólares. Carga financiera astronómica que ha tenido repercusiones en el endeudamiento de Estados Unidos y, en consecuencia, en la degradación de su situación económica.
Esas guerras han resultado pírricas. En cierta medida, finalmente, Al Qaeda se ha comportado con Washington de igual modo que Reagan lo hizo con respecto a Moscú cuando, en los años 1980, le impuso a la URSS una extenuante carrera armamentística que acabó agotando al imperio soviético y provocando su implosión. El “desclasamiento estratégico” de Estados Unidos ha empezado.
En la diplomacia internacional, la década ha confirmado la emergencia de nuevos actores y de nuevos polos de poder sobre todo en Asia y en América Latina. El mundo se “desoccidentaliza” y es cada vez más multipolar. Destaca el rol de China que aparece, en principio, como la gran potencia en ciernes del siglo XXI. Aunque la estabilidad del Imperio del Medio no está garantizada pues coexisten en su seno el capitalismo más salvaje y el comunismo más autoritario. La tensión entre esas dos fuerzas causará, tarde o temprano, una fractura. Pero, por el momento, mientras declina el poderío de Estados Unidos, el ascenso de China se confirma. Ya es la segunda potencia economica del mundo (por delante de Japón y Alemania). Además, por la parte importante de la deuda estadouninese que posee, Pekín tiene en sus manos el destino del dólar…
El grupo de Estados gigantes reunidos en el BRICS (Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica) ya no obedece automáticamente a las consignas de las grandes potencias tradicionales occidentales (Estados Unidos, Reino Unido, Francia) aunque éstas se sigan autodesignando como “comunidad internacional”. Los BRICS lo han demostrado recientemente en las crisis de Libia y de Siria oponiéndose a las decisiones de las potencias de la OTAN y en el seno de la ONU.
Decimos que hay crisis cuando, en cualquier sector, algún mecanismo deja de pronto de funcionar, empieza a ceder y acaba por romperse. Esa ruptura impide que el conjunto de la maquinaria siga funcionando. Es lo que está ocurriendo en la economía desde que estalló la crisis de las sub-primes en 2007.
Las repercusiones sociales del cataclismo económico son de una brutalidad inédita: 23 millones de parados en la Unión Europea y más de 80 millones de pobres… Los jóvenes aparecen como las víctimas principales. Por eso, de Madrid a Tel Aviv, pasando por Santiago de Chile, Atenas y Londres, una ola de indignación levanta a la juventud del mundo.
Pero las clases medias también están asustadas porque el modelo neoliberal de crecimiento las abandona al borde del camino. En Israel, una parte de ellas se unió a los jóvenes para rechazar el integrismo ultraliberal del Gobierno de Benjamín Netanyahu.
El poder financiero (los “mercados”) se ha impuesto al poder político, y eso desconcierta a los ciudadanos. La democracia no funciona. Nadie entiende la inercia de los gobiernos frente a la crisis económica. La gente exige que la política asuma su función e intervenga para enderezar los entuertos. No resulta fácil; la velocidad de la economía es hoy la del relámpago, mientras que la velocidad de la política es la del caracol. Resulta cada vez más difícil conciliar tiempo económico y tiempo político. Y también crisis globales y gobiernos nacionales.
Los mercados financieros sobrerreaccionan ante cualquier información, mientras que los organismos financieros globales (FMI, OMC, Banco Mundial, etc.) son incapaces de determinar lo que va a ocurrir. Todo esto provoca, en los ciudadanos, frustración y angustia. La crisis global produce perdedores y ganadores. Los ganadores se encuentran, esencialmente, en Asia y en los países emergentes, que no tienen una visión tan pesimista de la situación como la de los europeos. También hay muchos ganadores en el interior mismo de los países occidentales cuyas sociedades se hallan fracturadas por las desigualdades entre ricos cada vez más ricos y pobres cada vez más pobres.
En realidad, no estamos soportando una crisis, sino un haz de crisis, una suma de crisis mezcladas tan íntimamente unas con otras que no conseguimos distinguir entre causas y efectos. Porque los efectos de unas son las causas de otras, y así hasta formar un verdadero sistema. O sea, nos enfrentamos a una crisis sistémica del mundo occidental que afecta a la tecnología, la economía, el comercio, la política, la democracia, la guerra, la geopolítica, el clima, el medio ambiente, la cultura, los valores, la familia, la educación, la juventud, etc.
Vivimos un tiempo de “rupturas estratégicas” cuyo significado no comprendemos. Hoy, Internet es el vector de la mayoría de los cambios. Casi todas las crisis recientes tienen alguna relación con las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información. Los mercados financieros, por ejemplo, no serían tan poderosos si las órdenes de compra y venta no circulasen a la velocidad de la luz por las autopistas de la comunicación que Internet ha puesto a su disposición. Más que una tecnología, Internet es pues un actor de las crisis. Basta con recordar el rol de WikiLeaks, Facebook, Twitter en las recientes revoluciones democráticas en el mundo árabe.
Desde el punto de vista antropológico, estas crisis se están traduciendo por un aumento del miedo y del resentimiento. La gente vive en estado de ansiedad y de incertidumbre. Vuelven los grandes pánicos ante amenazas indeterminadas como pueden ser la pérdida del empleo, los choques tecnológicos, las biotecnologías, las catástrofes naturales, la inseguridad generalizada… Todo ello constituye un desafío para las democracias. Porque ese terror se transforma a veces en odio y en repudio. En varios países europeos, ese odio se dirige hoy contra el extranjero, el inmigrante, el diferente. Está subiendo el rechazo hacia todos los “otros” (musulmanes, gitanos, subsaharianos, “sin papeles”, etc.) y crecen los partidos xenófobos.
Otra grave preocupación planetaria: la crisis climática. La conciencia del peligro que representa el calentamiento general se ha extendido. Los problemas ligados al medio ambiente se están volviendo altamente estratégicos. La próxima Cumbre mundial del clima, que tendrá lugar en Rio de Janeiro en 2012, constatará que el número de grandes catástrofes naturales ha aumentado así como su carácter espectacular. El reciente accidente nuclear de Fukushima ha aterrorizado al mundo. Varios gobiernos ya han dado marcha atrás en materia de energía nuclear y apuestan ahora -en un contexto marcado por el fin próximo del petróleo- por las energías renovables.
El curso de la globalización parece como suspendido. Se habla cada vez más de desglobalización, de descrecimiento… El péndulo había ido demasiado lejos en la dirección neoliberal y ahora prodría ir en la dirección contraria. Ya no es tabú hablar de proteccionismo para limitar los excesos del libre comercio, y poner fin a las deslocalizaciones y a la desindustrialización de los Estados desarrollados. Ha llegado la hora de reinventar la política y de reencantar el mundo.
Fecha: 4 noviembre de 2011
Vínculo: http://www.cubadebate.cu/opinion/2011/11/04/el-nuevo-sistema-mundo-2/
Cuando se acaban de cumplir diez años desde los atentados del 11 de septiembre y tres años desde la quiebra del banco Lehman Brothers ¿cuáles son las características del nuevo “sistema-mundo”? La norma actual son los seísmos. Seísmos climáticos, seísmos financieros y bursátiles, seísmos energéticos y alimentarios, seísmos comunicacionales y tecnológicos, seísmos sociales, seísmos geopolíticos como los que causan las insurrecciones de la “Primavera árabe”…
Hay una falta de visibilidad general. Acontecimientos imprevistos irrumpen con fuerza sin que nadie, o casi nadie, los vea venir. Si gobernar es prever, vivimos una evidente crisis de gobernanza. Los dirigentes actuales no consiguen prever nada. La política se revela impotente. El Estado que protegía a los ciudadanos ha dejado de existir. Hay una crisis de la democracia representativa: “No nos representan”, dicen con razón los “indignados”. La gente constata el derrumbe de la autoridad política y reclama que ésta vuelva a asumir su rol conductor de la sociedad por ser la única que dispone de la legitimidad democrática. Se insiste en la necesidad de que el poder político le ponga coto al poder económico y financiero. Otra constatación: una carencia de liderazgo político a escala internacional. Los líderes actuales no están a la altura de los desafíos.
Los países ricos (América del Norte, Europa y Japón) padecen el mayor terremoto económico-financiero desde la crisis de 1929. Por primera vez, la Unión Europea ve amenazada su cohesión y su existencia. Y el riesgo de una gran recesión económica debilita el liderazgo internacional de Norteamérica, amenazado además por el surgimiento de nuevos polos de poderío (China, la India, Brasil) a escala internacional.
En un discurso reciente, el Presidente de Estados Unidos anunció que daba por terminadas “las guerras del 11 de septiembre”, o sea las de Irak, de Afganistán y contra el “terrorismo internacional” que marcaron militarmente esta década. Barack Obama recordó que “cinco millones de Americanos han vestido el uniforme en el curso de los últimos diez años”. A pesar de lo cual no resulta evidente que Washington haya salido vencedor de esos conflictos. Las “guerras del 11 de septiembre” le costaron al presupuesto estadounidense entre 1 billón (un millón de millones) y 2,5 billones de dólares. Carga financiera astronómica que ha tenido repercusiones en el endeudamiento de Estados Unidos y, en consecuencia, en la degradación de su situación económica.
Esas guerras han resultado pírricas. En cierta medida, finalmente, Al Qaeda se ha comportado con Washington de igual modo que Reagan lo hizo con respecto a Moscú cuando, en los años 1980, le impuso a la URSS una extenuante carrera armamentística que acabó agotando al imperio soviético y provocando su implosión. El “desclasamiento estratégico” de Estados Unidos ha empezado.
En la diplomacia internacional, la década ha confirmado la emergencia de nuevos actores y de nuevos polos de poder sobre todo en Asia y en América Latina. El mundo se “desoccidentaliza” y es cada vez más multipolar. Destaca el rol de China que aparece, en principio, como la gran potencia en ciernes del siglo XXI. Aunque la estabilidad del Imperio del Medio no está garantizada pues coexisten en su seno el capitalismo más salvaje y el comunismo más autoritario. La tensión entre esas dos fuerzas causará, tarde o temprano, una fractura. Pero, por el momento, mientras declina el poderío de Estados Unidos, el ascenso de China se confirma. Ya es la segunda potencia economica del mundo (por delante de Japón y Alemania). Además, por la parte importante de la deuda estadouninese que posee, Pekín tiene en sus manos el destino del dólar…
El grupo de Estados gigantes reunidos en el BRICS (Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica) ya no obedece automáticamente a las consignas de las grandes potencias tradicionales occidentales (Estados Unidos, Reino Unido, Francia) aunque éstas se sigan autodesignando como “comunidad internacional”. Los BRICS lo han demostrado recientemente en las crisis de Libia y de Siria oponiéndose a las decisiones de las potencias de la OTAN y en el seno de la ONU.
Decimos que hay crisis cuando, en cualquier sector, algún mecanismo deja de pronto de funcionar, empieza a ceder y acaba por romperse. Esa ruptura impide que el conjunto de la maquinaria siga funcionando. Es lo que está ocurriendo en la economía desde que estalló la crisis de las sub-primes en 2007.
Las repercusiones sociales del cataclismo económico son de una brutalidad inédita: 23 millones de parados en la Unión Europea y más de 80 millones de pobres… Los jóvenes aparecen como las víctimas principales. Por eso, de Madrid a Tel Aviv, pasando por Santiago de Chile, Atenas y Londres, una ola de indignación levanta a la juventud del mundo.
Pero las clases medias también están asustadas porque el modelo neoliberal de crecimiento las abandona al borde del camino. En Israel, una parte de ellas se unió a los jóvenes para rechazar el integrismo ultraliberal del Gobierno de Benjamín Netanyahu.
El poder financiero (los “mercados”) se ha impuesto al poder político, y eso desconcierta a los ciudadanos. La democracia no funciona. Nadie entiende la inercia de los gobiernos frente a la crisis económica. La gente exige que la política asuma su función e intervenga para enderezar los entuertos. No resulta fácil; la velocidad de la economía es hoy la del relámpago, mientras que la velocidad de la política es la del caracol. Resulta cada vez más difícil conciliar tiempo económico y tiempo político. Y también crisis globales y gobiernos nacionales.
Los mercados financieros sobrerreaccionan ante cualquier información, mientras que los organismos financieros globales (FMI, OMC, Banco Mundial, etc.) son incapaces de determinar lo que va a ocurrir. Todo esto provoca, en los ciudadanos, frustración y angustia. La crisis global produce perdedores y ganadores. Los ganadores se encuentran, esencialmente, en Asia y en los países emergentes, que no tienen una visión tan pesimista de la situación como la de los europeos. También hay muchos ganadores en el interior mismo de los países occidentales cuyas sociedades se hallan fracturadas por las desigualdades entre ricos cada vez más ricos y pobres cada vez más pobres.
En realidad, no estamos soportando una crisis, sino un haz de crisis, una suma de crisis mezcladas tan íntimamente unas con otras que no conseguimos distinguir entre causas y efectos. Porque los efectos de unas son las causas de otras, y así hasta formar un verdadero sistema. O sea, nos enfrentamos a una crisis sistémica del mundo occidental que afecta a la tecnología, la economía, el comercio, la política, la democracia, la guerra, la geopolítica, el clima, el medio ambiente, la cultura, los valores, la familia, la educación, la juventud, etc.
Vivimos un tiempo de “rupturas estratégicas” cuyo significado no comprendemos. Hoy, Internet es el vector de la mayoría de los cambios. Casi todas las crisis recientes tienen alguna relación con las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información. Los mercados financieros, por ejemplo, no serían tan poderosos si las órdenes de compra y venta no circulasen a la velocidad de la luz por las autopistas de la comunicación que Internet ha puesto a su disposición. Más que una tecnología, Internet es pues un actor de las crisis. Basta con recordar el rol de WikiLeaks, Facebook, Twitter en las recientes revoluciones democráticas en el mundo árabe.
Desde el punto de vista antropológico, estas crisis se están traduciendo por un aumento del miedo y del resentimiento. La gente vive en estado de ansiedad y de incertidumbre. Vuelven los grandes pánicos ante amenazas indeterminadas como pueden ser la pérdida del empleo, los choques tecnológicos, las biotecnologías, las catástrofes naturales, la inseguridad generalizada… Todo ello constituye un desafío para las democracias. Porque ese terror se transforma a veces en odio y en repudio. En varios países europeos, ese odio se dirige hoy contra el extranjero, el inmigrante, el diferente. Está subiendo el rechazo hacia todos los “otros” (musulmanes, gitanos, subsaharianos, “sin papeles”, etc.) y crecen los partidos xenófobos.
Otra grave preocupación planetaria: la crisis climática. La conciencia del peligro que representa el calentamiento general se ha extendido. Los problemas ligados al medio ambiente se están volviendo altamente estratégicos. La próxima Cumbre mundial del clima, que tendrá lugar en Rio de Janeiro en 2012, constatará que el número de grandes catástrofes naturales ha aumentado así como su carácter espectacular. El reciente accidente nuclear de Fukushima ha aterrorizado al mundo. Varios gobiernos ya han dado marcha atrás en materia de energía nuclear y apuestan ahora -en un contexto marcado por el fin próximo del petróleo- por las energías renovables.
El curso de la globalización parece como suspendido. Se habla cada vez más de desglobalización, de descrecimiento… El péndulo había ido demasiado lejos en la dirección neoliberal y ahora prodría ir en la dirección contraria. Ya no es tabú hablar de proteccionismo para limitar los excesos del libre comercio, y poner fin a las deslocalizaciones y a la desindustrialización de los Estados desarrollados. Ha llegado la hora de reinventar la política y de reencantar el mundo.
jueves, 15 de septiembre de 2011
Dossier: Israel Borró a Palestina del Mapa Mundial.
Probabilidad y Certezas: En las Geopolíticas del Mapa Mundi actual.
TOMADO TEXTUALMENTE DE: http://www.aporrea.org/tiburon/a130191.html
AUTOR:Lorenzo Angiolillo Fernández
langiolillo977@hotmail.com
FECHA DE PUBLICACION: 13-SEP-2011
Negrito largo.....Las corridas de escenarios o en el campo de la teoría de los juegos, explica que la última intervención de EEUU en Libia, acerca aun más la probalidad de un evento nuclear por el hecho que se desata la Espiral de Proliferación Nuclear, en el medio Oriente. Esta ultima intervención al sacar a Gaddafi de la dirección de Libia aumentó la probabilidad de una Low Likelihood, DE EVENTO catastrófico – una futura crisis nuclear en el Oriente Medio- cada dirigente de los países nucleares se vigilaran y aumentaran sin información al supuesto aliado porque es igual si lo hacen o no, desarrollando a lo interno y ahora con la Primavera árabe, un caótico mundo árabe islámico que los unirá el odio y temor hacia la Israel guerrerista y esta unilateralmente incrementara, aun mas su poder nuclear siendo cada vez mas alta la probabilidad de un error de calculo de alguno de los países poseedores de armas nucleares poniendo en jaque la zona de economía petrolera mundial.
Las hegemonías regionales llenaran el vacío, así China tendrá el dominio sobre Asia hasta la frontera con India, por ello Turquía sucumbe y autoriza la instalación de radares norteamericanos despreciando la opinión Rusa y China, siendo esta probablemente otra decisión de Obama, que aumenta el Low Lokelihood de Evento nuclear catastrófico, en la zona de influencia rusa y china, realmente, son zancadas de ahogado o dos visiones de la política exterior norteamericana, los partidarios de el ¨equilibrio¨ internacional, entre ellos algunos países pragmáticos dentro del clima geopolítico , ACUDEN A LA BIPOLARIDAD CONTRA LA MULTIPOLARIDAD, asumiendo un riesgo dentro el sistema internacional, y mas hoy donde vemos el brazo armado de la OTAN , aportando una desconfianza en la distribución de poderes y zonas de influencias , el ejemplo es la actitud asumida en la primavera árabe , desarrollada de forma cautelosa pero a la vez desesperada y sin medir las consecuencias nacionales internas de cada una de las naciones destabilizadas, y caotizadas. Una coalición con diversos países desesperados por serlos primeros en tomar parte del botín y garantizar un buen porcentaje de la reconstrucción y la explotación petrolífera en acción las contradicciones se hicieron evidentes sobre el terreno y el acelerador de las acciones duras y generales cortando las líneas de suministro del petróleo o poniéndolas en peligro, por lo revuelto del escenario y sin aparentemente el conocimiento de otras países Pakistán Turquía etc. sin informar a las potencias de China y Rusia, esto haría habitual esta intencionalidad, y por lo tanto en la teoría de juego, se incrementa , y crece la espiral nuclear, por el proceso y sobre todo por el financiamiento, con falta de equidad, dejando en duda los poderes reales en la geopolítica mundial, insisto la articulación de hegemonías y fuerzas en bloques es la nueva esperanza, avanzando hacia la integración hemisférica nos alejamos aun mas de la pretensión o por lo menos enfrentaremos las mismas unidos .Las recientes declaratoria de los países del Alba y las reuniones de UNASUR , donde se insiste en la integración integral, y que la región se declare zona de Paz es una política de gran aliento incluso para otras naciones, la nuestra será la esperanza de otras regiones del globo que se ven muy enredadas, por el shock traumático de la economía destruida y la falta de liderazgos nuevos, que aun no se asoman a la coyuntura pero seguro pronto emergerán al calor de las luchas por venir. Claro es unos de los escenarios, la dinámica y la teoría de juegos mas los eventos determinaran lo que llamamos:
Probabilidad: Cualidad o circunstancia de probable o posible. Tenemos la dialéctica materialista para tratar de aproximarnos científicamente con los datos existentes, para tener respuestas acordes y potencialmente validas, ante la realidad que nos rodea. Tenemos una Historia rica y con una Pléyades de héroes. Tenemos todos los recursos naturales, la mayor Biodiversidad, las mayores reservas de agua liquida, y una población que aun mantiene su ser y esencia humana, esta confluencia quizás no es casual pero a su vez es determinante, para lo bueno como para ser codiciado, en este nuevo ciclo histórico nuestros pueblos están mas críticos, y con mayor nivel de conciencia, por ello estoy convencido que esta región los Latinoamericanos y el Caribe estamos llamados a dibujar con acuarela, Azul y Verde el nuevo Mapamundi, el actual ESTA MANCHADO, CON EL COLOR DE LA SANGRE Y EL PETROLEO. Esta es una certeza que la historia nos impone.
AUTOR:Lorenzo Angiolillo Fernández
langiolillo977@hotmail.com
FECHA DE PUBLICACION: 13-SEP-2011
Negrito largo.....Las corridas de escenarios o en el campo de la teoría de los juegos, explica que la última intervención de EEUU en Libia, acerca aun más la probalidad de un evento nuclear por el hecho que se desata la Espiral de Proliferación Nuclear, en el medio Oriente. Esta ultima intervención al sacar a Gaddafi de la dirección de Libia aumentó la probabilidad de una Low Likelihood, DE EVENTO catastrófico – una futura crisis nuclear en el Oriente Medio- cada dirigente de los países nucleares se vigilaran y aumentaran sin información al supuesto aliado porque es igual si lo hacen o no, desarrollando a lo interno y ahora con la Primavera árabe, un caótico mundo árabe islámico que los unirá el odio y temor hacia la Israel guerrerista y esta unilateralmente incrementara, aun mas su poder nuclear siendo cada vez mas alta la probabilidad de un error de calculo de alguno de los países poseedores de armas nucleares poniendo en jaque la zona de economía petrolera mundial.
Las hegemonías regionales llenaran el vacío, así China tendrá el dominio sobre Asia hasta la frontera con India, por ello Turquía sucumbe y autoriza la instalación de radares norteamericanos despreciando la opinión Rusa y China, siendo esta probablemente otra decisión de Obama, que aumenta el Low Lokelihood de Evento nuclear catastrófico, en la zona de influencia rusa y china, realmente, son zancadas de ahogado o dos visiones de la política exterior norteamericana, los partidarios de el ¨equilibrio¨ internacional, entre ellos algunos países pragmáticos dentro del clima geopolítico , ACUDEN A LA BIPOLARIDAD CONTRA LA MULTIPOLARIDAD, asumiendo un riesgo dentro el sistema internacional, y mas hoy donde vemos el brazo armado de la OTAN , aportando una desconfianza en la distribución de poderes y zonas de influencias , el ejemplo es la actitud asumida en la primavera árabe , desarrollada de forma cautelosa pero a la vez desesperada y sin medir las consecuencias nacionales internas de cada una de las naciones destabilizadas, y caotizadas. Una coalición con diversos países desesperados por serlos primeros en tomar parte del botín y garantizar un buen porcentaje de la reconstrucción y la explotación petrolífera en acción las contradicciones se hicieron evidentes sobre el terreno y el acelerador de las acciones duras y generales cortando las líneas de suministro del petróleo o poniéndolas en peligro, por lo revuelto del escenario y sin aparentemente el conocimiento de otras países Pakistán Turquía etc. sin informar a las potencias de China y Rusia, esto haría habitual esta intencionalidad, y por lo tanto en la teoría de juego, se incrementa , y crece la espiral nuclear, por el proceso y sobre todo por el financiamiento, con falta de equidad, dejando en duda los poderes reales en la geopolítica mundial, insisto la articulación de hegemonías y fuerzas en bloques es la nueva esperanza, avanzando hacia la integración hemisférica nos alejamos aun mas de la pretensión o por lo menos enfrentaremos las mismas unidos .Las recientes declaratoria de los países del Alba y las reuniones de UNASUR , donde se insiste en la integración integral, y que la región se declare zona de Paz es una política de gran aliento incluso para otras naciones, la nuestra será la esperanza de otras regiones del globo que se ven muy enredadas, por el shock traumático de la economía destruida y la falta de liderazgos nuevos, que aun no se asoman a la coyuntura pero seguro pronto emergerán al calor de las luchas por venir. Claro es unos de los escenarios, la dinámica y la teoría de juegos mas los eventos determinaran lo que llamamos:
Probabilidad: Cualidad o circunstancia de probable o posible. Tenemos la dialéctica materialista para tratar de aproximarnos científicamente con los datos existentes, para tener respuestas acordes y potencialmente validas, ante la realidad que nos rodea. Tenemos una Historia rica y con una Pléyades de héroes. Tenemos todos los recursos naturales, la mayor Biodiversidad, las mayores reservas de agua liquida, y una población que aun mantiene su ser y esencia humana, esta confluencia quizás no es casual pero a su vez es determinante, para lo bueno como para ser codiciado, en este nuevo ciclo histórico nuestros pueblos están mas críticos, y con mayor nivel de conciencia, por ello estoy convencido que esta región los Latinoamericanos y el Caribe estamos llamados a dibujar con acuarela, Azul y Verde el nuevo Mapamundi, el actual ESTA MANCHADO, CON EL COLOR DE LA SANGRE Y EL PETROLEO. Esta es una certeza que la historia nos impone.
domingo, 11 de septiembre de 2011
ALBA y Unasur, epicentro del mundo pluripolar.
TOMADO DE: http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2011091101
CONSULTADO EL:2011-09-11 a horas: 00:27:56
ÁREA:Internacional >> Latinoamérica
(PL y agencias).- “Nace un mundo pluripolar que el imperio y sus aliados de la OTAN intentan frenar, pero no podrán parar el mundo nuevo que tiene su epicentro en el ALBA y en Unasur”, aseveró el Presidente de Venezuela Hugo Chávez en el VI Consejo Político de la Alianza celebrado en Caracas. Simultáneamente, el Consejo de Defensa Sudamericano de Unasur avanzó en el diseño de planes de defensa de la región.
Caracas fue sede esta semana del VI Consejo Político de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), denominada por el canciller venezolano Nicolás Maduro como “Alianza de vigorosos guerreros de la verdad”.
En la cita, representantes de Cuba, Antigua y Barbuda, Nicaragua, Ecuador, San Vicente y las Granadinas, Bolivia, Dominica y Venezuela debatieron temas de interés común como la necesidad de democratizar la Organización de Naciones Unidas (ONU), el cambio climático, la agenda económica regional y la situación de Oriente Medio, en específico Siria y Palestina, describió la periodista de Prensa Latina Sinay Céspedes Moreno.
También fijaron posiciones y acciones para consolidar la integración regional. La Alianza ALBA posee un espacio territorial de casi dos millones y medio de kilómetros y una población de más de 70 millones de habitantes. El ALBA tiene la reserva de petróleo más grande del mundo, la de litio, hierro, biodiversidad y cada día va extendiendo sus brazos, destacó Chávez.
En ese sentido, agregó el Mandatario venezolano, la ALBA y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) constituyen el núcleo del mundo pluripolar en nacimiento, y una plataforma geopolítica para asegurar la independencia de la zona.
Resoluciones
Los ministros de Relaciones Exteriores del ALBA-TCP aprobaron varias declaraciones especiales, y una Declaración de los sobre la situación de Libia y Siria, en la que denuncian que la OTAN lleva a cabo una operación militar de cambio de régimen en Trípoli, bajo la doctrina de guerra preventiva, en la cual manipula a la ONU en función de sus intereses geopolíticos y económicos y en violación de la Resolución 1973 del Consejo de Seguridad.
Los representantes de la ALBA acordaron promover un debate en la Asamblea General de Naciones Unidas sobre los peligrosos precedentes que se han creado en torno a Libia y para impedir convertir ese estado en un protectorado de la OTAN o del Consejo de Seguridad de la ONU.
En el documento, los titulares acordaron un conjunto de acciones encaminadas a promover una solución a la agresión contra el pueblo libio. El cese inmediato e incondicional de los bombardeos y de la intervención militar de la OTAN en ese territorio norafricano fue una de las exigencias de los delegados.
Los ministros deploraron el hecho de que la OTAN desconoció las insistentes gestiones de la Unión Africana en la búsqueda de una solución de diálogo y paz para el conflicto interno de los libios. También se refirieron al papel “cómplice” de varios de los grandes medios de información internacional, que se sumaron a los intereses de agresión y distorsionaron la realidad existente en Trípoli.
Asimismo, sugirieron promover un grupo de trabajo para investigar el uso de los fondos congelados de esa nación y convocaron a los organismos internacionales a investigar los crímenes y la destrucción en la infraestructura de ese país. Igualmente rehusaron aceptar que el escaño correspondiente a Libia en la ONU sea ocupado por representantes de una autoridad transitoria ilegal impuesta por el intervencionismo extranjero.
En cuanto a Siria, alertaron sobre las amenazas de que se repita el mismo procedimiento utilizado en Libia, teniendo en cuenta la situación política existente en esa nación árabe, y propusieron enviar una comisión de cancilleres del ALBA-TCP a Damasco, y de aprobarse divulgar los resultados del reporte mediante UNASUR, la Comunidad del Caribe (CARICOM), el Sistema de Integración Centroamericano (SICA) y el Foro unificado CALC-Grupo de Río.
Otra de las declaraciones comprendió la postura común del ALBA en cuanto a reconocer a Palestina como miembro pleno de las Naciones Unidas. Los países de la ALBA abogaron por la plena incorporación de Palestina con las fronteras anteriores a 1967 (Israel ocupó territorios vecinos en la Guerra de los Seis Días) y Jerusalén Oriental como su capital.
Además de promover el derecho palestino de ingresar a Naciones Unidas, el texto rechaza cualquier intento de bloquear esa posibilidad. Estados Unidos ha anunciado su intención de ejercer el derecho al veto en el Consejo de Seguridad. Los crímenes de Israel contra Palestina -como el bloqueo a Gaza- no hubiesen sido posibles sin el veto estadounidense, ni su apoyo militar y financiero, apuntó el canciller cubano Bruno Rodríguez.
Los países del ALBA también respaldaron al gobierno de Venezuela ante las sanciones anunciadas por Washington contra cuatro personas vinculadas a instituciones públicas. Estados Unidos incluyó en una lista negra para terroristas y narcotraficantes al general Cliver Alcalá, el diputado Freddy Bernal, el ex parlamentario Amílcar Figueroa y el oficial de inteligencia Ramón Madriz.
Sobre el medio ambiente, acordaron trabajar en la búsqueda de consenso y propusieron efectuar una reunión de ministros del sector para presentar propuestas a los presidentes y trabajar en una postura conjunta rumbo a la próxima cita de Suráfrica. Pidieron la contribución de los gobiernos para disminuir los efectos del cambio climático y exigir el cuidado del planeta, así como establecer compromisos concretos y recursos efectivos para asegurar el cuidado medioambiental.
Los titulares de la ALBA sugirieron realizar una Cumbre de la Alianza en noviembre en Caracas, y acordaron efectuar la Cumbre Fundacional de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) el 2 y 3 de diciembre.
Otro de los acuerdos fue realizar una cumbre de redes alternativas de comunicación, para enfrentar las matrices mediáticas orientadas a la desestabilización y el golpismo, así como a articular sistemas entre gobiernos y pueblos que buscan la autodeterminación, e instaron a fortalecer la existencia de canales como Telesur. La idea es contar con alternativas para hacer frente a la guerra mediática.
Seguridad regional
En materia de defensa regional, los ministros de la ALBA coincidieron en que la unidad es la mejor arma para enfrentar las amenazas. Hugo Chávez insistió en desarrollar una estrategia defensiva fundamentada sobre todo en la disuasión, para evitar la llegada al área de lo que calificó de “locura imperial”, en referencia a los intentos injerencistas de Estados Unidos.
El Consejo de Defensa Sudamericano de Unasur también se reunió esta semana en Caracas con el fin de promover una doctrina común de paz para la región, informó el jefe del Comando Estratégico Operacional (CEO) Henry Rangel Silva. El encuentro fue el segundo seminario de la instancia zonal creada mediante los convenios de cooperación de la Unasur. El primer seminario se realizó en mayo de 2010 y permitió impulsar una visión conjunta en materia de defensa.
El canciller Nicolás Maduro consideró que el segundo Seminario Internacional del Consejo de Defensa Sudamericano es un hecho “inédito, histórico impensable hace 10, 20, 30 o 40 años”. Con este paso las instituciones de investigación de las Fuerzas Armadas del continente compartirán su visión sobre el concepto de defensa y “van a echar las bases para la construcción de una doctrina común sudamericanista”.
El seminario de defensa de Unasur abordó temas vinculados a la seguridad de los 12 países que conforman el bloque zonal, el cual tiene una visión diferente a otras organizaciones internacionales en el ámbito de la defensa, pues está abocada a funcionar sobre la base de la integración.
“El arma disuasiva de Unasur está en la unión, en el diseño de planes de defensa lógicos que contrarresten las verdaderas amenazas, no planes para la guerra”, precisó Rangel y recalcó que los peligros son variados, entre ellos las intenciones del imperio de lograr división entre las naciones integrantes del bloque, ante lo cual es necesario responder con cohesión.
El general insistió en que a pesar de las diferencias es posible construir una base común entre territorios diversos, siempre y cuando entren en debate con honestidad. Aseveró que los encuentros del Consejo de Defensa son importantes en la promoción de la protección del área, plan en la cual se incluye la Escuela de Estudios Estratégicos de Unasur, en Buenos Aires, Argentina. Reveló que por estos días hay oficiales venezolanos en un ejercicio de paz dentro de la región, con el objetivo de prepararse para evitar intervenciones extranjeras.
En otro orden de temas Rangel advirtió que las Fuerzas Armadas se preparan para las próximos sufragios presidenciales de 2012 y con ese fin equipan y preparan grupos especiales para casos de situaciones difíciles como sabotajes a centros de votación o destrucción de material electoral.
CONSULTADO EL:2011-09-11 a horas: 00:27:56
ÁREA:Internacional >> Latinoamérica
(PL y agencias).- “Nace un mundo pluripolar que el imperio y sus aliados de la OTAN intentan frenar, pero no podrán parar el mundo nuevo que tiene su epicentro en el ALBA y en Unasur”, aseveró el Presidente de Venezuela Hugo Chávez en el VI Consejo Político de la Alianza celebrado en Caracas. Simultáneamente, el Consejo de Defensa Sudamericano de Unasur avanzó en el diseño de planes de defensa de la región.
Caracas fue sede esta semana del VI Consejo Político de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), denominada por el canciller venezolano Nicolás Maduro como “Alianza de vigorosos guerreros de la verdad”.
En la cita, representantes de Cuba, Antigua y Barbuda, Nicaragua, Ecuador, San Vicente y las Granadinas, Bolivia, Dominica y Venezuela debatieron temas de interés común como la necesidad de democratizar la Organización de Naciones Unidas (ONU), el cambio climático, la agenda económica regional y la situación de Oriente Medio, en específico Siria y Palestina, describió la periodista de Prensa Latina Sinay Céspedes Moreno.
También fijaron posiciones y acciones para consolidar la integración regional. La Alianza ALBA posee un espacio territorial de casi dos millones y medio de kilómetros y una población de más de 70 millones de habitantes. El ALBA tiene la reserva de petróleo más grande del mundo, la de litio, hierro, biodiversidad y cada día va extendiendo sus brazos, destacó Chávez.
En ese sentido, agregó el Mandatario venezolano, la ALBA y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) constituyen el núcleo del mundo pluripolar en nacimiento, y una plataforma geopolítica para asegurar la independencia de la zona.
Resoluciones
Los ministros de Relaciones Exteriores del ALBA-TCP aprobaron varias declaraciones especiales, y una Declaración de los sobre la situación de Libia y Siria, en la que denuncian que la OTAN lleva a cabo una operación militar de cambio de régimen en Trípoli, bajo la doctrina de guerra preventiva, en la cual manipula a la ONU en función de sus intereses geopolíticos y económicos y en violación de la Resolución 1973 del Consejo de Seguridad.
Los representantes de la ALBA acordaron promover un debate en la Asamblea General de Naciones Unidas sobre los peligrosos precedentes que se han creado en torno a Libia y para impedir convertir ese estado en un protectorado de la OTAN o del Consejo de Seguridad de la ONU.
En el documento, los titulares acordaron un conjunto de acciones encaminadas a promover una solución a la agresión contra el pueblo libio. El cese inmediato e incondicional de los bombardeos y de la intervención militar de la OTAN en ese territorio norafricano fue una de las exigencias de los delegados.
Los ministros deploraron el hecho de que la OTAN desconoció las insistentes gestiones de la Unión Africana en la búsqueda de una solución de diálogo y paz para el conflicto interno de los libios. También se refirieron al papel “cómplice” de varios de los grandes medios de información internacional, que se sumaron a los intereses de agresión y distorsionaron la realidad existente en Trípoli.
Asimismo, sugirieron promover un grupo de trabajo para investigar el uso de los fondos congelados de esa nación y convocaron a los organismos internacionales a investigar los crímenes y la destrucción en la infraestructura de ese país. Igualmente rehusaron aceptar que el escaño correspondiente a Libia en la ONU sea ocupado por representantes de una autoridad transitoria ilegal impuesta por el intervencionismo extranjero.
En cuanto a Siria, alertaron sobre las amenazas de que se repita el mismo procedimiento utilizado en Libia, teniendo en cuenta la situación política existente en esa nación árabe, y propusieron enviar una comisión de cancilleres del ALBA-TCP a Damasco, y de aprobarse divulgar los resultados del reporte mediante UNASUR, la Comunidad del Caribe (CARICOM), el Sistema de Integración Centroamericano (SICA) y el Foro unificado CALC-Grupo de Río.
Otra de las declaraciones comprendió la postura común del ALBA en cuanto a reconocer a Palestina como miembro pleno de las Naciones Unidas. Los países de la ALBA abogaron por la plena incorporación de Palestina con las fronteras anteriores a 1967 (Israel ocupó territorios vecinos en la Guerra de los Seis Días) y Jerusalén Oriental como su capital.
Además de promover el derecho palestino de ingresar a Naciones Unidas, el texto rechaza cualquier intento de bloquear esa posibilidad. Estados Unidos ha anunciado su intención de ejercer el derecho al veto en el Consejo de Seguridad. Los crímenes de Israel contra Palestina -como el bloqueo a Gaza- no hubiesen sido posibles sin el veto estadounidense, ni su apoyo militar y financiero, apuntó el canciller cubano Bruno Rodríguez.
Los países del ALBA también respaldaron al gobierno de Venezuela ante las sanciones anunciadas por Washington contra cuatro personas vinculadas a instituciones públicas. Estados Unidos incluyó en una lista negra para terroristas y narcotraficantes al general Cliver Alcalá, el diputado Freddy Bernal, el ex parlamentario Amílcar Figueroa y el oficial de inteligencia Ramón Madriz.
Sobre el medio ambiente, acordaron trabajar en la búsqueda de consenso y propusieron efectuar una reunión de ministros del sector para presentar propuestas a los presidentes y trabajar en una postura conjunta rumbo a la próxima cita de Suráfrica. Pidieron la contribución de los gobiernos para disminuir los efectos del cambio climático y exigir el cuidado del planeta, así como establecer compromisos concretos y recursos efectivos para asegurar el cuidado medioambiental.
Los titulares de la ALBA sugirieron realizar una Cumbre de la Alianza en noviembre en Caracas, y acordaron efectuar la Cumbre Fundacional de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) el 2 y 3 de diciembre.
Otro de los acuerdos fue realizar una cumbre de redes alternativas de comunicación, para enfrentar las matrices mediáticas orientadas a la desestabilización y el golpismo, así como a articular sistemas entre gobiernos y pueblos que buscan la autodeterminación, e instaron a fortalecer la existencia de canales como Telesur. La idea es contar con alternativas para hacer frente a la guerra mediática.
Seguridad regional
En materia de defensa regional, los ministros de la ALBA coincidieron en que la unidad es la mejor arma para enfrentar las amenazas. Hugo Chávez insistió en desarrollar una estrategia defensiva fundamentada sobre todo en la disuasión, para evitar la llegada al área de lo que calificó de “locura imperial”, en referencia a los intentos injerencistas de Estados Unidos.
El Consejo de Defensa Sudamericano de Unasur también se reunió esta semana en Caracas con el fin de promover una doctrina común de paz para la región, informó el jefe del Comando Estratégico Operacional (CEO) Henry Rangel Silva. El encuentro fue el segundo seminario de la instancia zonal creada mediante los convenios de cooperación de la Unasur. El primer seminario se realizó en mayo de 2010 y permitió impulsar una visión conjunta en materia de defensa.
El canciller Nicolás Maduro consideró que el segundo Seminario Internacional del Consejo de Defensa Sudamericano es un hecho “inédito, histórico impensable hace 10, 20, 30 o 40 años”. Con este paso las instituciones de investigación de las Fuerzas Armadas del continente compartirán su visión sobre el concepto de defensa y “van a echar las bases para la construcción de una doctrina común sudamericanista”.
El seminario de defensa de Unasur abordó temas vinculados a la seguridad de los 12 países que conforman el bloque zonal, el cual tiene una visión diferente a otras organizaciones internacionales en el ámbito de la defensa, pues está abocada a funcionar sobre la base de la integración.
“El arma disuasiva de Unasur está en la unión, en el diseño de planes de defensa lógicos que contrarresten las verdaderas amenazas, no planes para la guerra”, precisó Rangel y recalcó que los peligros son variados, entre ellos las intenciones del imperio de lograr división entre las naciones integrantes del bloque, ante lo cual es necesario responder con cohesión.
El general insistió en que a pesar de las diferencias es posible construir una base común entre territorios diversos, siempre y cuando entren en debate con honestidad. Aseveró que los encuentros del Consejo de Defensa son importantes en la promoción de la protección del área, plan en la cual se incluye la Escuela de Estudios Estratégicos de Unasur, en Buenos Aires, Argentina. Reveló que por estos días hay oficiales venezolanos en un ejercicio de paz dentro de la región, con el objetivo de prepararse para evitar intervenciones extranjeras.
En otro orden de temas Rangel advirtió que las Fuerzas Armadas se preparan para las próximos sufragios presidenciales de 2012 y con ese fin equipan y preparan grupos especiales para casos de situaciones difíciles como sabotajes a centros de votación o destrucción de material electoral.
viernes, 9 de septiembre de 2011
BLANCO SOBRE NEGRO; (ALAI, América Latina en Movimiento)
Después de la campaña de Libia
Blanco sobre negro
Diego Ghersi
2011-09-06
En el contexto de revueltas árabes que se iniciara este año, el virtual triunfo de la coalición OTAN-CNT en Libia constituye un señalador del rumbo contraofensivo adoptado por Estados Unidos, las potencias europeas y algunos secuaces para el reordenamiento estratégico mundial.
La caída de Libia abre una nueva página en las Relaciones Internacionales y en la conducta estratégica de las potencias occidentales. También es un grito de alarma para otras regiones del planeta.
Después de un primer capítulo que comprendió las invasiones de Afganistán y de Irak, la participación de las potencias hegemónicas en territorio libio ha demostrado ser una etapa “superadora” concebida como una verdadera contraofensiva frente a los recientes movimientos de revuelta en los países árabes y con objetivos a ultranza.
A diferencia de las intervenciones anteriores citadas, el caso de Libia mostró el “avance” de contar con el aval de la comunidad internacional legitimado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Es cierto que se puede discutir largamente la validez legitimadora de ese selecto club de potencias, pero también es verdad que a principios del siglo XXI la humanidad aún no ha podido constituir un órgano más plural, más democrático, que sirva de ordenador de las conductas entre los estados de la Tierra y que esa es una cuestión pendiente que exige, más que nunca antes, una rápida solución.
En el plano de las excusas, una vez más se demostró la poca importancia de los argumentos. A pesar del largo camino que separa hoy al mundo de las supuestas “armas químicas” de Saddam Hussein, parecía imposible que pudiera imponerse un sucedáneo tan mediocre como la falaz idea de “proteger civiles” con bombardeos indiscriminados y, sin embargo, contra toda lógica, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó acciones basadas en ese concepto.
La Corte Penal Internacional es otro organismo internacional que sale herido en su credibilidad. El apuro del tribunal por “cazar” a Muammar Kadafi no se compara con el trato que el organismo dispensa a otros líderes mundiales, en especial cuando se trata de mandatarios de Potencias Occidentales Hegemónicas -por abusos en Irak o Afganistán- algunas de las cuales ni siquiera han reconocido la competencia de la Corte.
Por último la cereza del postre fue la acción de las corporaciones internacionales de prensa -que merced a su agenda y a un accionar parcial disfrazado en su pretensiones de objetividad- han silenciado toda voz opositora al conflicto para crear internacionalmente una imagen negativa del líder libio al solo efecto de desacreditarlo y así avalar los bombardeos.
Esa forma de actuar, siempre acompañada de conceptos “inmaculados” como la “libertad de expresión” “objetividad” y “periodismo independiente” ha conseguido convertir a la prensa en un arma bélica más, tan importante como la Caballería, la Infantería o la Artillería y contribuyente al logro de efectos devastadores.
También cabría especular que el mecanismo sería menos eficiente si los receptores europeos y estadounidenses de los mensajes no estuviesen tan aletargados por el bombardeo de casi cien años de “modos de hacer” de la propaganda mediática occidental. Sin dudas, la guerra libia dará abundante material de estudio a los investigadores de la comunicación que aborden el conflicto desde esa rama del conocimiento.
Resulta tentador señalar, por ejemplo, que nunca se mostraron imágenes de los destrozos causados por los bombardeos que supuestamente Kadafi ejecutó para abortar las protestas en Trípoli y que fueron el punto de origen del levantamiento que propició su caída.
A eso se suma el descubrimiento de que ciertas imágenes “anti Kadafi” fueron filmadas en escenarios cinematográficamente levantados en Qatar y con el concurso de actores. Sin entrar en detalles, también es interesante observar la calidad de los mensajes. Como sostiene la periodista y ensayista Stella Calloni “llamar ‘rebeldes’ a grupos de mercenarios manejados por la CIA y sus asociados, es faltar el respeto a los rebeldes reales que luchan en el mundo por su liberación”.
Lo dicho hasta aquí acentúa la necesidad imperiosa de adoptar una nueva agenda de debates en el ámbito de las relaciones internacionales que problematice la vigencia y legitimidad de Naciones Unidas; el establecimiento de un organismo mundial soberano –soberano en serio- de justicia internacional y cómo encarar el rol de los medios de prensa en momentos en que los paradigmas teóricos de objetividad, imparcialidad e independencia se desmoronan a la vista de todos.
Desde lo estratégico, las operaciones en Libia forman parte de una contraofensiva a las revueltas árabes y conllevan claros objetivos a ultranza.
En efecto, dejando de lado el tema de la apropiación de los recursos petroleros; acuíferos y auríferos de Libia, la caída de Kadafi abre las puertas al establecimiento en África de una base de operaciones que apunta en dos sentidos: la lucha occidental establecida contra del expansionismo de China en el continente y la consolidación de un poder militar destinado al control de medio oriente, desestabilizado luego de la caída de Mubarak en Egipto y por las revueltas árabes en general.
En el imaginario de Washington, el frente de Medio Oriente debe contribuir a la protección de Israel; asegurar los canales de acceso de los hidrocarburos desde el Golfo Pérsico, mantener el control y la amenaza latente sobre Irán y frenar la llegada de nuevas potencias a la región.
La caída de Mubarak en Egipto cambió todo el esquema que Estados Unidos tenía implementado a esos fines con consecuencias directas en Israel, país donde surgieron inéditas manifestaciones de indignados de más de trescientas mil personas.
Así, los nuevos movimientos populares pusieron a la defensiva a las potencias occidentales en un contexto de fuertes elementos antiimperialistas -y hasta pan arabistas- y obvias consecuencias económicas agravadas en el contexto de la crisis financiera.
El contexto panárabe se visualizó en las banderas palestinas presentes en todas las manifestaciones ocurridas en la región. Tanto el apoyo a la causa palestina como el rechazo a la política de los dictadores son componentes comunes de la revolución árabe. En ese marco insurgente, las dictaduras estarían cayendo por sus pésimas políticas económicas -que colocan a sus pueblos en la miseria- y por su régimen represor, pero también, porque son vistos como los agentes traidores en el mundo árabe a la lucha del pueblo palestino.
Para motorizar la contraofensiva, Estados Unidos se apoyó en sus aliados europeos y en Arabia Saudita, país que contribuyó al controlar con violencia los sucesos de Bahréin, con poca o nula repercusión desde las corporaciones mediáticas.
La necesidad de Washington de respaldarse en los aliados europeos sirvió en principio para aliviar sus gastos de la defensa en momentos en que en lo interno existe una desgarradora puja por adoptar medidas de “achique del gasto público” pero, por otra parte, también sirvió para obtener un respaldo ético de legitimidad en la injerencia que afectaba a Libia como país soberano. Ambas cosas, sin embargo, también son una fuerte señal del decaimiento de Estados Unidos que afecta singularmente su ansiada capacidad de comportarse como gendarme mundial.
Respecto de la alianza con Arabia Saudita, la misma fue denunciada desde el “Asian Times Online” en abril.
En la crónica, el medio citaba dos fuentes diplomáticas -un europeo y un miembro del grupo formado por Brasil, Rusia, India y China (BRIC)- , y hechas separadamente a un académico estadounidense y al Asia Times Online. La revelación se centraba en negociaciones de la Secretaria de Estado Hillary Clinton quién autorizaba a Arabia Saudita para invadir a Bahréin -y aplastar al movimiento pro-democrático en progreso- a cambio del voto de la Liga Árabe a favor de una zona de exclusión aérea sobre Libia.
Con esas acciones, Arabia Saudita pasó al primer nivel en la geopolítica regional posicionando a su monarquía wahabita como un competidor de Israel en la carrera por ser el secuaz más importante de Washington en la Región. Tal es así que Riad sale casi como alternativa para los intereses estadounidenses hasta ahora afincados en Tel Aviv.
Este nuevo status coloca –cuestiones religiosas surgidas del enfrentamiento sunita-chií- a Arabia Saudita como un país dispuesto y capaz de enfrentar a Irán. En 2010 Arabia Saudita compró a Washington material de guerra por valor de 64 mil millones de dólares: 84 aviones F-15; 70 helicópteros de ataque Apache y 72 Black Hawk; 36 helicópteros ligeros y también bombas inteligentes para armarlos. El cuadro geopolítico se completa a futuro con la avanzada en ciernes sobre Siria.
Todo parece señalar que Estados Unidos y sus aliados europeos no desean la construcción de un eje Damasco-Ankara-Teherán, cuya concreción daría por terminada la guerra civil musulmana entre chiítas y sunitas, además de propiciar la apertura de relaciones con los países laicos y que, de remate, allanaría el restablecimiento de la presencia de Rusia en esa región a veinte años del derrumbe soviético.
La estructuración del eje Siria-Turquía- Irán que contemple a Rusia, es algo que Washington aprecia que afectará su hegemonía en la región y pondría en desventaja a sus operadores regionales Israel y Arabia Saudita, además de potenciar la causa palestina.
Es por eso que ya empieza a notarse el cerco mediático y diplomático sobre Damasco con la misma matriz utilizada para deponer a Kadafi.
De hecho, la alta responsable de la política exterior de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, ha exigido al presidente de Siria, Bashar al Asad, que ponga fin con carácter inmediato a los ataques y la represión de las protestas en el país, al tiempo que ha exigido la liberación de los manifestantes detenidos. En el orden mediático empiezan a saturarse los canales con las informaciones acerca de las víctimas causadas por la violencia oficial ejercida por Damasco.
Las similitudes con el modelo libio no acaban ahí. Miembros de la oposición siria en Turquía han anunciado la formación de un Consejo Nacional de Transición -similar al creado en Bengasi por los rebeldes libios- para liderar a los activistas que reclaman la caída del régimen de Bashar al-Assad.
La versión siria del CNT está compuesto por 94 miembros, de los cuales 42 se encuentran en el interior del país y estaría liderado por el conocido opositor Burhan Ghalioun, un sociólogo formado en París, donde reside desde hace años.
La ofensiva mediática y diplomática sobre Siria es acompañada por el recordatorio acerca de que Irán podría ser sujeto de ataques preventivos si es que su gobierno insiste en desarrollar una política nuclear soberana.
En ese sentido se manifestó el mandatario francés Nicolás Sarkozy para quién “las ambiciones iraníes, militares, nucleares y balísticas constituyen una amenaza creciente”. Basado en ese razonamiento Sarkozy concluyó que “ante este desafío, la comunidad internacional puede aportar una respuesta creíble si da muestras de unidad y firmeza e impone sanciones todavía más duras que podrían derivar en un ataque preventivo”.
Sarkozy se lanzó también contra el presidente sirio Bashar al-Assad, a quien acusó de haber cometido “lo irreparable” contra el pueblo: “Francia, junto con sus socios, hará todo lo que sea necesario para que prevalezca la libertad y la democracia”.
Ambas declaraciones son la confirmación de la estrategia de contra revuelta occidental, en el nivel post Kadafi.
Para finalizar, es necesario decir que la operatoria inaugurada en forma coordinada en lo diplomático, militar, judicial y mediático significa una voz de alerta para otras regiones del mundo, en particular a Sudamérica, dónde a Venezuela; Bolivia o Ecuador le pueden caber –en cualquier momento- los mismos argumentos que motivaron la caída de Muammar Kadafi.
El líder libio firmó su sentencia de muerte al abrir el país a los intereses de compañías petroleras chinas en detrimento de las occidentales y, simultáneamente, propugnar la adopción de una moneda diferente al dólar para las transacciones internacionales. Vale la pena recordar –a modo de comentario de color- la magra suerte de Dominique Strauss Khann, quien también se había mostrado permeable a la idea de reemplazar al dólar.
Con esos antecedentes es posible imaginar la “sed de justicia” imperante hacia Hugo Chávez en el seno de las potencias hegemónicas. Más aún si se hace hincapié en la cerrada defensa que propuso el bolivariano a su par libio en desgracia. La similitud también deja imaginar que sería solo cuestión de tiempo para montar sobre Chávez una campaña mediática internacional de desprestigio como inicio de todo un dispositivo de injerencia desestabilizadora, aún más aceitado después de la experiencia libia.
El objetivo entonces es poner a Sudamérica en alerta.
Agencia Periodística de América del Sur (APAS) - http://www.prensamercosur.com.ar/apm/tapa.php
Blanco sobre negro
Diego Ghersi
2011-09-06
En el contexto de revueltas árabes que se iniciara este año, el virtual triunfo de la coalición OTAN-CNT en Libia constituye un señalador del rumbo contraofensivo adoptado por Estados Unidos, las potencias europeas y algunos secuaces para el reordenamiento estratégico mundial.
La caída de Libia abre una nueva página en las Relaciones Internacionales y en la conducta estratégica de las potencias occidentales. También es un grito de alarma para otras regiones del planeta.
Después de un primer capítulo que comprendió las invasiones de Afganistán y de Irak, la participación de las potencias hegemónicas en territorio libio ha demostrado ser una etapa “superadora” concebida como una verdadera contraofensiva frente a los recientes movimientos de revuelta en los países árabes y con objetivos a ultranza.
A diferencia de las intervenciones anteriores citadas, el caso de Libia mostró el “avance” de contar con el aval de la comunidad internacional legitimado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Es cierto que se puede discutir largamente la validez legitimadora de ese selecto club de potencias, pero también es verdad que a principios del siglo XXI la humanidad aún no ha podido constituir un órgano más plural, más democrático, que sirva de ordenador de las conductas entre los estados de la Tierra y que esa es una cuestión pendiente que exige, más que nunca antes, una rápida solución.
En el plano de las excusas, una vez más se demostró la poca importancia de los argumentos. A pesar del largo camino que separa hoy al mundo de las supuestas “armas químicas” de Saddam Hussein, parecía imposible que pudiera imponerse un sucedáneo tan mediocre como la falaz idea de “proteger civiles” con bombardeos indiscriminados y, sin embargo, contra toda lógica, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó acciones basadas en ese concepto.
La Corte Penal Internacional es otro organismo internacional que sale herido en su credibilidad. El apuro del tribunal por “cazar” a Muammar Kadafi no se compara con el trato que el organismo dispensa a otros líderes mundiales, en especial cuando se trata de mandatarios de Potencias Occidentales Hegemónicas -por abusos en Irak o Afganistán- algunas de las cuales ni siquiera han reconocido la competencia de la Corte.
Por último la cereza del postre fue la acción de las corporaciones internacionales de prensa -que merced a su agenda y a un accionar parcial disfrazado en su pretensiones de objetividad- han silenciado toda voz opositora al conflicto para crear internacionalmente una imagen negativa del líder libio al solo efecto de desacreditarlo y así avalar los bombardeos.
Esa forma de actuar, siempre acompañada de conceptos “inmaculados” como la “libertad de expresión” “objetividad” y “periodismo independiente” ha conseguido convertir a la prensa en un arma bélica más, tan importante como la Caballería, la Infantería o la Artillería y contribuyente al logro de efectos devastadores.
También cabría especular que el mecanismo sería menos eficiente si los receptores europeos y estadounidenses de los mensajes no estuviesen tan aletargados por el bombardeo de casi cien años de “modos de hacer” de la propaganda mediática occidental. Sin dudas, la guerra libia dará abundante material de estudio a los investigadores de la comunicación que aborden el conflicto desde esa rama del conocimiento.
Resulta tentador señalar, por ejemplo, que nunca se mostraron imágenes de los destrozos causados por los bombardeos que supuestamente Kadafi ejecutó para abortar las protestas en Trípoli y que fueron el punto de origen del levantamiento que propició su caída.
A eso se suma el descubrimiento de que ciertas imágenes “anti Kadafi” fueron filmadas en escenarios cinematográficamente levantados en Qatar y con el concurso de actores. Sin entrar en detalles, también es interesante observar la calidad de los mensajes. Como sostiene la periodista y ensayista Stella Calloni “llamar ‘rebeldes’ a grupos de mercenarios manejados por la CIA y sus asociados, es faltar el respeto a los rebeldes reales que luchan en el mundo por su liberación”.
Lo dicho hasta aquí acentúa la necesidad imperiosa de adoptar una nueva agenda de debates en el ámbito de las relaciones internacionales que problematice la vigencia y legitimidad de Naciones Unidas; el establecimiento de un organismo mundial soberano –soberano en serio- de justicia internacional y cómo encarar el rol de los medios de prensa en momentos en que los paradigmas teóricos de objetividad, imparcialidad e independencia se desmoronan a la vista de todos.
Desde lo estratégico, las operaciones en Libia forman parte de una contraofensiva a las revueltas árabes y conllevan claros objetivos a ultranza.
En efecto, dejando de lado el tema de la apropiación de los recursos petroleros; acuíferos y auríferos de Libia, la caída de Kadafi abre las puertas al establecimiento en África de una base de operaciones que apunta en dos sentidos: la lucha occidental establecida contra del expansionismo de China en el continente y la consolidación de un poder militar destinado al control de medio oriente, desestabilizado luego de la caída de Mubarak en Egipto y por las revueltas árabes en general.
En el imaginario de Washington, el frente de Medio Oriente debe contribuir a la protección de Israel; asegurar los canales de acceso de los hidrocarburos desde el Golfo Pérsico, mantener el control y la amenaza latente sobre Irán y frenar la llegada de nuevas potencias a la región.
La caída de Mubarak en Egipto cambió todo el esquema que Estados Unidos tenía implementado a esos fines con consecuencias directas en Israel, país donde surgieron inéditas manifestaciones de indignados de más de trescientas mil personas.
Así, los nuevos movimientos populares pusieron a la defensiva a las potencias occidentales en un contexto de fuertes elementos antiimperialistas -y hasta pan arabistas- y obvias consecuencias económicas agravadas en el contexto de la crisis financiera.
El contexto panárabe se visualizó en las banderas palestinas presentes en todas las manifestaciones ocurridas en la región. Tanto el apoyo a la causa palestina como el rechazo a la política de los dictadores son componentes comunes de la revolución árabe. En ese marco insurgente, las dictaduras estarían cayendo por sus pésimas políticas económicas -que colocan a sus pueblos en la miseria- y por su régimen represor, pero también, porque son vistos como los agentes traidores en el mundo árabe a la lucha del pueblo palestino.
Para motorizar la contraofensiva, Estados Unidos se apoyó en sus aliados europeos y en Arabia Saudita, país que contribuyó al controlar con violencia los sucesos de Bahréin, con poca o nula repercusión desde las corporaciones mediáticas.
La necesidad de Washington de respaldarse en los aliados europeos sirvió en principio para aliviar sus gastos de la defensa en momentos en que en lo interno existe una desgarradora puja por adoptar medidas de “achique del gasto público” pero, por otra parte, también sirvió para obtener un respaldo ético de legitimidad en la injerencia que afectaba a Libia como país soberano. Ambas cosas, sin embargo, también son una fuerte señal del decaimiento de Estados Unidos que afecta singularmente su ansiada capacidad de comportarse como gendarme mundial.
Respecto de la alianza con Arabia Saudita, la misma fue denunciada desde el “Asian Times Online” en abril.
En la crónica, el medio citaba dos fuentes diplomáticas -un europeo y un miembro del grupo formado por Brasil, Rusia, India y China (BRIC)- , y hechas separadamente a un académico estadounidense y al Asia Times Online. La revelación se centraba en negociaciones de la Secretaria de Estado Hillary Clinton quién autorizaba a Arabia Saudita para invadir a Bahréin -y aplastar al movimiento pro-democrático en progreso- a cambio del voto de la Liga Árabe a favor de una zona de exclusión aérea sobre Libia.
Con esas acciones, Arabia Saudita pasó al primer nivel en la geopolítica regional posicionando a su monarquía wahabita como un competidor de Israel en la carrera por ser el secuaz más importante de Washington en la Región. Tal es así que Riad sale casi como alternativa para los intereses estadounidenses hasta ahora afincados en Tel Aviv.
Este nuevo status coloca –cuestiones religiosas surgidas del enfrentamiento sunita-chií- a Arabia Saudita como un país dispuesto y capaz de enfrentar a Irán. En 2010 Arabia Saudita compró a Washington material de guerra por valor de 64 mil millones de dólares: 84 aviones F-15; 70 helicópteros de ataque Apache y 72 Black Hawk; 36 helicópteros ligeros y también bombas inteligentes para armarlos. El cuadro geopolítico se completa a futuro con la avanzada en ciernes sobre Siria.
Todo parece señalar que Estados Unidos y sus aliados europeos no desean la construcción de un eje Damasco-Ankara-Teherán, cuya concreción daría por terminada la guerra civil musulmana entre chiítas y sunitas, además de propiciar la apertura de relaciones con los países laicos y que, de remate, allanaría el restablecimiento de la presencia de Rusia en esa región a veinte años del derrumbe soviético.
La estructuración del eje Siria-Turquía- Irán que contemple a Rusia, es algo que Washington aprecia que afectará su hegemonía en la región y pondría en desventaja a sus operadores regionales Israel y Arabia Saudita, además de potenciar la causa palestina.
Es por eso que ya empieza a notarse el cerco mediático y diplomático sobre Damasco con la misma matriz utilizada para deponer a Kadafi.
De hecho, la alta responsable de la política exterior de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, ha exigido al presidente de Siria, Bashar al Asad, que ponga fin con carácter inmediato a los ataques y la represión de las protestas en el país, al tiempo que ha exigido la liberación de los manifestantes detenidos. En el orden mediático empiezan a saturarse los canales con las informaciones acerca de las víctimas causadas por la violencia oficial ejercida por Damasco.
Las similitudes con el modelo libio no acaban ahí. Miembros de la oposición siria en Turquía han anunciado la formación de un Consejo Nacional de Transición -similar al creado en Bengasi por los rebeldes libios- para liderar a los activistas que reclaman la caída del régimen de Bashar al-Assad.
La versión siria del CNT está compuesto por 94 miembros, de los cuales 42 se encuentran en el interior del país y estaría liderado por el conocido opositor Burhan Ghalioun, un sociólogo formado en París, donde reside desde hace años.
La ofensiva mediática y diplomática sobre Siria es acompañada por el recordatorio acerca de que Irán podría ser sujeto de ataques preventivos si es que su gobierno insiste en desarrollar una política nuclear soberana.
En ese sentido se manifestó el mandatario francés Nicolás Sarkozy para quién “las ambiciones iraníes, militares, nucleares y balísticas constituyen una amenaza creciente”. Basado en ese razonamiento Sarkozy concluyó que “ante este desafío, la comunidad internacional puede aportar una respuesta creíble si da muestras de unidad y firmeza e impone sanciones todavía más duras que podrían derivar en un ataque preventivo”.
Sarkozy se lanzó también contra el presidente sirio Bashar al-Assad, a quien acusó de haber cometido “lo irreparable” contra el pueblo: “Francia, junto con sus socios, hará todo lo que sea necesario para que prevalezca la libertad y la democracia”.
Ambas declaraciones son la confirmación de la estrategia de contra revuelta occidental, en el nivel post Kadafi.
Para finalizar, es necesario decir que la operatoria inaugurada en forma coordinada en lo diplomático, militar, judicial y mediático significa una voz de alerta para otras regiones del mundo, en particular a Sudamérica, dónde a Venezuela; Bolivia o Ecuador le pueden caber –en cualquier momento- los mismos argumentos que motivaron la caída de Muammar Kadafi.
El líder libio firmó su sentencia de muerte al abrir el país a los intereses de compañías petroleras chinas en detrimento de las occidentales y, simultáneamente, propugnar la adopción de una moneda diferente al dólar para las transacciones internacionales. Vale la pena recordar –a modo de comentario de color- la magra suerte de Dominique Strauss Khann, quien también se había mostrado permeable a la idea de reemplazar al dólar.
Con esos antecedentes es posible imaginar la “sed de justicia” imperante hacia Hugo Chávez en el seno de las potencias hegemónicas. Más aún si se hace hincapié en la cerrada defensa que propuso el bolivariano a su par libio en desgracia. La similitud también deja imaginar que sería solo cuestión de tiempo para montar sobre Chávez una campaña mediática internacional de desprestigio como inicio de todo un dispositivo de injerencia desestabilizadora, aún más aceitado después de la experiencia libia.
El objetivo entonces es poner a Sudamérica en alerta.
Agencia Periodística de América del Sur (APAS) - http://www.prensamercosur.com.ar/apm/tapa.php
martes, 30 de agosto de 2011
REPATRIACIÓN DEL ORO: ¿Capricho o Estrategia Geopolítica?
La respuesta es sencilla y concluyente: Con un sistema capital agonizante, o en lo que Darwin llamaría pleno proceso de evolución, en donde absolutamente todo debe poseer un valor para que pueda ser cuantificado y contabilizado dentro del sistema del ciclaje del dinero permanente e indetenible, es obvio que todo aquello que sean reservas deben ser internacionales y es que para la lógica capitalista debe ser así porque es esta la fórmula única que de manera segura y “legal” pueden las naciones, llamadas consolidadas, engrosar sus capitales pudiendo así fabricar mas papel moneda y mas monedas acuñadas que tendrían un respaldo en el mineral más preciado y que por excelencia es el preferido para generar respaldo económico en tiempos de crisis norteñas.
A través de acuerdos jurídicos internacionales creados, monitoreados y dirigidos por organismos multilaterales, Banco Mundial - BM y Fondo Monetario Internacional - FMI, por ejemplo, se realizan un sinfín de inversiones que generan altísimas ganancias a los Estados promotores de las iniciativas y muchas más ganancias a las grandes compañías transnacionales que desarrollan los procesos de extracción, producción y distribución de miles de rubros (necesarios o no) que satisfacen de alguna manera algunas necesidades de los pueblos que más o menos hayan accedido a un nivel adquisitivo, generalmente poco homogéneo entre sus integrantes y servil a las alienaciones del mercadeo desatado creador de falsas necesidades.
Cuando el Estado venezolano se plantea repatriar las reservas de oro que permanecían atrapadas en el juego del ciclaje, y que brindaban estabilidad a otras economías, responde a que con la llegada de este también trae el respaldo económico con un nivel significativo de dureza y fortalecimiento representado en el mineral actualmente más valorado y que generalmente no retrocede en su índice de cotización mundial. Pero más allá de sólo fortalecer a la República Bolivariana de Venezuela sino que respalda al bloque suramericano en la carrera por una consolidación económica, política y sociocultural, es decir, efectivamente es una estrategia altamente favorable a los fines del proceso socialista bolivariano; y forma parte significativa de la nueva dimensión geopolítica internacional.
Por algo China y Brasil; sobre todo el primero de ellos, está comprando oro a las naciones norteñas que hoy sufren crisis agudas que las han llevado a establecer estrategias agresivas, desalmadas y absolutamente violadoras de los derechos humanos y demás principios de convivencia de la humanidad como es el caso de la repartición de los bienes y recursos naturales del pueblo libio. Quienes se hacen llamar defensores de los procesos democráticos son hoy por hoy los gobiernos mas desalmados y terroristas que puedan haber.
Con esta estrategia Venezuela rompe aun más los nexos que nos mantenían ligados a la geopolítica de sumisión implementada por otroras gobiernos venezolanos serviles a los fines de una minoría nacional despilfarradora y de un Estado que internacionalmente desde mediados del S. XX se sintió con derecho a comprar voluntades, poner y quitar líderes y someter a las clases más empobrecidas.
Dos ejemplos de las tendencias explotadoras, controladoras, saqueadoras y represivas de las políticas capitalistas del hemisferio norte (con poquísimas excepciones):
• Las FAMOSAS misiones humanitarias africanas que no buscaban otra cosas sino establecer un mercadeo ilegal por una parte y un control legalmente disfrazado por otra sobre la producción mineral de este tan golpeado y maltratado continente.
• La línea estratégica del Pentágono establecida sobre las áreas más ricas del mundo norteño, ecuatorial y sureño. La estrategia de la colaboración armada en la lucha contra un terrorismo que ellos mismos promueven, la estrategia de manejar el mundo legal e ilegal desde la misma casa matriz. Por algo sus estrategias de solución contra el terrorismo son las únicas efectivas, y es que tiene que ser así porque el terrorismo proviene de los mismos laboratorios de inteligencia que crean previo a la implementación del desastre, las soluciones. Si hay dudas recordemos el capitulo del DERRAME PETROLERO EN EL GOLFO MEXICANO, el cual ya estaba contraindicado por las dificultades geológicas allí presentes y por la repercusión ambiental, sin embargo poco importo este derrame y poco se denunció; y como pues los resultados no fueron los esperados, se aplico la segunda solución viable que ya estaba contemplada: La invasión a la Gran República Socialista de Libia.
Para recrear las ideas VER los siguientes mapas:
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